lunes, 14 de octubre de 2019

LA HISTORIA DEL TUBA (EL TEATRO DE LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES), CONTADA EN PRIMERA PERSONA POR QUIEN LO FUNDÓ


La historia del Teatro de la Universidad de Buenos Aires (1974 - 1983), como toda epopeya de juventud, merece quedar registrada en alguna parte, de modo de sobrevivir al paso del tiempo y al natural olvido.En el año 2010, radicado ya definitivamente en Mar del Plata, con 68 años, decidí abrir este Blog, para que esa historia (sepultada en el más denigrante de los olvidos en la Argentina), fuera conocida por el resto del mundo, donde los teatros universitarios existen desde los albores del Humanismo.

Hoy, en octubre de 2019, este Blog acumula ya cientos de capítulos, fotografías, fragmentos de audio y videos; lo han visto ya 51.878 veces en 101 paises o territorios de todo el Orbe y tengo la impresión que nadie, por curioso que sea, se va a tomar la molestia de ir hasta el fondo del Blog, hasta sus comienzos en 2010, para leer todos y cada uno de sus testimonios sobre la ejemplar trayectoria de ese teatro, que logró concretar en nueve temporadas consecutivas, 1.163 representaciones con acceso Libre y Gratuito, con obras de autores tan diversos como Terencio, Chejov, Nemesio Trejo, Moliere, Carlos Mauricio Pacheco, Armando Discépolo, Luiggi Pirandello, Georg Büchner, Alberto Wainer o el mismísimo Shakespeare, para citar sólo a algunos.

Estoy transitando los ochenta años. Ya hice todos los reclamos posibles ante la Universidad de Buenos Aires y el Centro Cultural Rector Ricardo Rojas, para tratar de que ese Centro de Drama que fue el TUBA vuelva a existir y además, QUE SE RECONOZCA SU VALIOSA HISTORIA.

Ahora sé que ya no habrá respuestas y entonces, como último intento, me he autofilmado el video de veinte minutos que voy a insertar a continuación, como último mensaje por el recuerdo de aquella bella historia y sobre todo, como emocionado reconocimiento por aquellos más de 1.600 jóvenes, estudiantes de todas las carreras, que vistiendo los harapos de los comediantes y en la ruta por inciertos caminos que antes habían transitado los ilusos de La Barraca de Federico García Lorca, brindaron tantas horas de fervor y trabajo, en pos de la divulgación de los textos más esclarecedores de la dramática universal, en una época de tenebroso ocultismo y atroz genocidio, en la República Argentina.